Los Poemas de Mama
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Jarrron de Mariposas

Un panal de dulce miel

Un panal de dulce miel, echo por él, que supo endulzarme toda la vida, ese néctar, tan dulce caló en lo más hondo de mi ser, en mi cuerpo en mi piel, ese panal de dulce miel. Un panal trabajado día, tras día, año tras año, con su miel, supo endulzar; los años más felices de mi vida; ¡ Ya el panal se seco ! pero en mi alma dejo, trece tarros de dulce miel; ¡ Ay... ! esa miel se ha convertido en hiel, hasta el resto de mis días, el néctar se lo ponía él... ¡ Se seco el panal de dulce miel...!

Mica...

 

¿ Como olvidar...

Recuerdo la vez aquella; mis labios encendidos a los tuyo, la noche apacible y bella en cada flor un suspiro Lleno de rubor, de miedo, junto a mi te veía, y hablabas, quedo, tan quedo, que sólo yo saber puedo lo que tu alma decía; Quiero olvidar, pero en vano, ese instante "Ramón vida mía" de nuestra pasión; Libro que dejó tu mano escrito en mi corazón; Como olvidar que rendido al más amargo quebranto, trémulo, triste, afligido, lleno los ojos de llanto, como el que el dolor resiste, como el que ocultar un pesar, alzaste el rostro, me viste, ¡ y escuche un adiós, tan triste que jamás lo olvidare! Era una revelación, de una triste decepción de una ausencia que seria, la sombra que apagaría, los sueños del corazón; ¡ Ah ! ¡ Separarnos los dos ! cuando uno del otro en paz hablaba venturas y calma ¡ que triste sonó en el alma aquella palabra ! ¡ Adiós ! ¡ Ver aislada una existencia, que se había en otra fundido ! ¡ Arrebatarle su esencia, darle sepultura al olvido ! Con tu adiós dejaste mudo al corazón que allí puedo oírlo, sufriendo ya, era el ultimo saludo del que nunca volverá, ¿ Qué hice al oírte ? confieso que tan amargo dolor aún queda en el alma impreso, ¡ que triste es juntar a un beso un adiós desgarrador ! Me deslumbra tu amor, al mirarnos, nuestro ser era un astro, un fuego santo, ¡Que triste es mirarse tanto para no volverse a ver! Nada huye del pensamiento Que horrible fue aquel momento; que nos vino a separar Cada frase era un lamento, cada suspiro un pesar.

Mica...

Soledad...

Aquí estas a mi vera Aconsejándome mal Mala amiga mala compañera Obligándome a no sentir algo de felicidad a llorar lagrimas que queman. Y a pesar de esta quimera te tengo que soportar. Por no tener a mi vera quien me quiso de verdad y por eso soledad a pesar de no quererte mi amiga siempre serás.

Mica...

Ella ganó...

En los primeros años de mi juventud, tuve una guerra feroz, con una persona egoísta, "creía yo", luchamos, peleamos ¡pero ganó el Amor! Las madres todas somos egoístas, hoy lo he comprendido yo, algunas no sabemos comprender que es, ¡ley de vida! pero siempre ganá el Amor! La guerra con esa persona, ¿la gané yo? ¡Lo creía yo,!... Transcurrierón los años, y ella me venció, cuando menos lo esperaba, desde el otro mundo, ¡ella se lo llevó! se llevo a mi vida, se llevo mi corazón; Pero lo que nunca podrá quitarme, es lo que él, me dejó; esas raíces tan profundas enraizadas en mi alma, en mi vida, en mi corazón. Ni los frutos, que esas raíces echarón, eso "no"... Y aquí se repite la historia; ahora, la egoísta soy yo, luché con garras y uñas por retener los frutos de mi corazón, eran míos, me los dio su Amor; Cuantas veces he perdonado a esa madre egoísta, ¡egoísta la creía yo!... Se repite la historia, ahora la egoísta soy yo... Pido perdón a esa madre, que mal la quería yo; pido a Dios, que haya encontrado a su hijo en el otro mundo, en este lo tuve yo; Estas guerras feroces, son comunes entre los humanos, ¡es Ley de vida! Lo sé yo...

Mica...

Yo pienso en ti

Yo pienso en ti, tu vives en mi mente sola, fija sin tregua a todas horas aunque tal vez el rostro indiferente no debe reflejar sobre mi frente la llama que en silencio me devora; En mi lóbrega y yerta fantasía brilla tu imagen apacible y pura, como el rayo de luz que el sol envía a trabes de una bóveda sombría y el roto mármol de una sepultura; Callada inerte, en estupor profundo mi corazón reembarga y enajena, y allá en su centro vibra moribunda cuando entre el vano estrépito del mundo, la melodía de tu nombre suena; Sin lucha, sin afán y sin lamento sin agitarme en ciego frenesí, sin preferir un solo, un leve acento las largas horas de la noche cuento, solo pensando en ti......

Mica...

 

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